El partido alemán Los Verdes ha instado a Alemania a no dejar sola a España y a acoger a los solicitantes de asilo del exclave de Ceuta. La vicepresidenta del grupo parlamentario, Clara Bünger, afirmó que los acontecimientos en Ceuta «no son un desastre natural, sino el resultado de decisiones políticas».
Según Bünger, las personas huyen de la guerra, la pobreza y la crisis climática. Subrayó que «los muros más altos no los detienen, solo hacen que la huida sea más mortal. Ahora lo más importante es que nadie más muera».
De acuerdo con datos españoles, en los últimos días han llegado a Ceuta unas 60.000 personas desde Marruecos. El gobierno del exclave informó de 34 muertos. Aproximadamente 25.000 de ellos, según el Ministerio del Interior de España, ya han sido devueltos a Marruecos.
Responsabilidad de Alemania y la UE
Es necesario proporcionar a las personas asistencia médica, agua y un lugar seguro donde permanecer. Bünger enfatizó que «Alemania y la UE están obligadas a ayudar con el suministro y a aceptar a los solicitantes de protección». También destacó que «quien creyó que el problema podía resolverse con un mayor aislamiento, se equivocaba».
La portavoz del grupo de Los Verdes en el Bundestag sobre política interior y de migración, Clara Bünger, advirtió que mientras no haya rutas seguras y legales, las personas seguirán arriesgándose a un peligro mortal.
Reacción del gobierno alemán y de España
Anteriormente, el ministro del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), utilizó la situación en Ceuta como justificación para anunciar la extensión de los controles fronterizos alemanes. Informó a DER SPIEGEL que «el éxito en la repulsa de la migración ilegal debe ser mantenido y ampliado».
Dobrindt y el canciller federal Friedrich Merz (CDU) pidieron al gobierno español que devuelva a los migrantes llegados a Marruecos. El jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, calificó los hechos de «ataque» a la integridad territorial de su país y atribuyó la responsabilidad del flujo a los rumores difundidos por redes de contrabandistas de personas.
Fuente: Der Spiegel



