Moscú acusa a los candidatos a la presidencia de Francia de avivar sin motivo la ‘amenaza rusa’. Francia, por su parte, afirma que una serie de operaciones de desestabilización, atribuidas a redes prorrusas, han sido dirigidas contra varios candidatos a la presidencia en los últimos meses.
La diplomacia rusa acusó el martes, 25 de agosto, a los candidatos a la presidencia de Francia 2027 de avivar el tema de la ‘amenaza rusa’ para la campaña electoral, rechazando las acusaciones de injerencia planteadas por las autoridades francesas. Según París, estas operaciones parecen haber tenido un impacto menor en la difusión de contenido en las redes sociales.
Acusaciones de injerencia y desinformación
La portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova, declaró que Rusia «rechaza firmemente estas acusaciones infundadas y sin pruebas». Añadió que estas acusaciones «no nos sorprenden en absoluto». Zajárova continuó: «Vemos que para muchos candidatos, las elecciones presidenciales incluyen como elemento obligatorio del programa declaraciones enfáticas sobre la lucha contra la amenaza rusa y el apoyo al régimen de Kiev».
El servicio francés Viginum, responsable de combatir la injerencia digital extranjera, informó la semana pasada sobre nuevas operaciones relacionadas con redes prorrusas dirigidas contra el candidato y ex primer ministro Gabriel Attal. En total, desde principios de agosto, al menos cuatro operaciones de desinformación han sido dirigidas contra este candidato del partido Renacimiento, quien ya ha presentado una denuncia.
Estas operaciones de información se atribuyen a un esquema prorruso llamado «Matrioska», que opera desde 2023. Se basa en la publicación de contenido falso que se difunde y amplifica de manera coordinada en las redes sociales. Entre otros posibles objetivos también se mencionan a los candidatos Raphaël Glucksmann y al ex primer ministro Édouard Philippe.
Los tres —Gabriel Attal, Raphaël Glucksmann y Édouard Philippe— han expresado su apoyo a Ucrania en el contexto de la gran ofensiva rusa iniciada en 2022, al igual que la mayoría de los políticos franceses.
Fuente: Le Figaro



