Italia ha prorrogado 15 días los controles en la frontera, introducidos por primera vez tras la crisis migratoria en Ceuta, aunque declaró estar dispuesta a revisar pronto estas medidas.
El Ministerio del Interior italiano declaró el lunes que la evaluación inicial que justificó la imposición de los controles fronterizos el 1 de agosto sigue vigente. No obstante, el departamento destacó «las iniciativas ya adoptadas por España junto con la Unión Europea para que la situación en esta zona vuelva a la normalidad lo antes posible».
Motivos políticos y reacción de España
En respuesta, el Gobierno español también prolongó el control fronterizo durante dos semanas —hasta el 21 de septiembre—, según anunció su portavoz. Aunque Italia y España no comparten una frontera terrestre, el Ejecutivo de la primera ministra Giorgia Meloni implementó estos controles después de que decenas de miles de migrantes llegaran al enclave español de Ceuta desde Marruecos.
Este paso se interpretó ampliamente como una maniobra política destinada a tranquilizar al electorado de Meloni y demostrar su postura dura en materia migratoria. Esto ocurrió en un contexto de rápido aumento del apoyo al partido ultranacionalista National Future en las encuestas antes de las elecciones previstas para el próximo año.
Aunque Ceuta forma parte formalmente del espacio Schengen de libre circulación, las autoridades españolas exigen la verificación de documentos para viajar a otros países de la Unión Europea. Sin embargo, Italia insiste en que los controles se debieron a evaluaciones de seguridad y no a motivos políticos.
La política de derechas Giorgia Meloni y el primer ministro español, el socialista Pedro Sánchez, han entrado en conflicto con frecuencia por la política migratoria y otros temas.
Según Bloomberg



