El gobierno de Hungría ha ordenado a 10 miembros de la misión diplomática rusa que abandonen el país debido a actividades que Budapest considera incompatibles con su estatus diplomático. Así lo anunció el 8 de septiembre la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Orbán.
Anita Orbán declaró que los miembros de la misión rusa llevaron a cabo actividades que son «inaceptables para los diplomáticos según la Convención de Viena». Según la ministra, esta decisión tiene como objetivo «proteger la seguridad y la soberanía de Hungría».
Cambio de rumbo en política exterior
Esta expulsión marca un giro drástico en la postura de Budapest hacia Moscú tras la llegada al poder, a principios de este año, del gobierno encabezado por Péter Magyar, quien sustituyó al gabinete del ex primer ministro Viktor Orbán, conocido por su afinidad con Rusia. Anita Orbán señaló que esta medida no implica una ruptura de las relaciones diplomáticas, ya que Hungría tiene la intención de mantener el diálogo con Moscú bajo criterios de respeto y cumplimiento de las normas establecidas.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, afirmó que la respuesta de Moscú a la expulsión de los diplomáticos será «dura y dolorosa». Por su parte, Budapest calificó a Rusia como una «amenaza para Europa y el orden global» en las directrices para su delegación ante la Asamblea General de la ONU en septiembre.
Relaciones con Ucrania
El actual gobierno de Hungría mantiene una postura más europeísta que su predecesor y está tomando medidas para restablecer las relaciones con Kyiv. Budapest vincula este proceso a la protección de los derechos de los húngaros en Transcarpacia, y ambas partes han dado varios pasos hacia la reconciliación en las últimas semanas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, calificó la decisión de expulsar a los diplomáticos rusos como «muy oportuna y sensata», añadiendo que «fortalecerá la seguridad de Hungría».
Fuente: Kyiv Independent



