El primer ministro Benjamín Netanyahu se encuentra bajo presión tras la publicación de una investigación del diario Haaretz, basada en materiales de un libro próximo a publicarse. El informe sostiene que Netanyahu fue informado sobre los preparativos del ataque días antes del 7 de octubre de 2023. Según la publicación, el entonces líder de Hamás, Yahya Sinwar —quien posteriormente fue abatido por las fuerzas israelíes—, comunicó a un mediador del grupo palestino Fatah que se estaba gestando una «operación terrible», la cual comparó con un «terremoto».
De acuerdo con la investigación, esta información fue transmitida a Benjamín Netanyahu a través de un asesor del presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, en el contexto del proceso de normalización de relaciones entre ambos países. Los autores del informe afirman que el jefe de gobierno de Israel no comunicó la advertencia a los servicios de seguridad. La oficina de Benjamín Netanyahu calificó estas afirmaciones de «mentira absoluta» y negó que se hubiera producido intercambio de información alguno con un representante de los EAU a finales de septiembre de 2023.
Reacción de la oposición y consecuencias políticas
El martes 8 de septiembre, representantes de la oposición israelí exigieron la dimisión de Benjamín Netanyahu, intensificando las críticas a su gestión ante las elecciones parlamentarias previstas para el 27 de octubre. El principal rival del primer ministro, el exjefe del Estado Mayor Gadi Eizenkot, declaró en la red social X que Benjamín Netanyahu no es «apto» para dirigir el país. Asimismo, acusó al primer ministro de ignorar decenas de advertencias sobre el ataque del 7 de octubre y calificó sus justificaciones de «lamentables».
Por su parte, el ex primer ministro Naftali Bennett afirmó que Benjamín Netanyahu tiene una «responsabilidad personal y directa» y que «no puede seguir ocupando su cargo ni un minuto más».
En las últimas semanas, Benjamín Netanyahu ha reiterado que su entorno le despertó con retraso la mañana del 7 de octubre de 2023. Durante el ataque sin precedentes, que supuso uno de los mayores traumas en la historia de Israel, murieron 1 221 personas, según los recuentos de la AFP basados en datos oficiales israelíes.
En respuesta, Israel lanzó una operación militar que ha devastado la Franja de Gaza. Según el Ministerio de Salud del enclave, controlado por Hamás, la cifra de fallecidos asciende a 73 658 personas. La ONU considera fiables estos datos.
Fuente: Le Monde



