Un carnicero iraquí ha sido condenado a 10 años de prisión por vender carne de cerdo a sus clientes haciéndola pasar por carne de ternera. El Consejo Judicial Supremo de Irak declaró culpable al hombre tras su detención en la ciudad de Nayaf, donde se encuentra uno de los santuarios chiíes más venerados del mundo.
Durante el arresto, las autoridades incautaron 75 kg de carne de cerdo. Aunque el islam prohíbe el consumo de esta carne por considerarla impura, la legislación de Irak no contiene una prohibición expresa sobre su venta en un país con mayoría musulmana y minoría cristiana.
Fundamentos jurídicos de la sentencia
El tribunal dictó la sentencia basándose en una ley de 1998, la cual tipifica como delito la venta de carne de cerdo, burro u otros animales no aptos para el consumo humano.
Fuente: ANSA



