Corea del Norte acusó este lunes a Washington de llevar a cabo una «política hostil», a pesar de los recientes gestos de acercamiento por parte del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien había anunciado previamente su intención de reunirse este año con el líder norcoreano, Kim Jong-un.
«No hay el más mínimo cambio en nuestra política hacia Estados Unidos: responderemos hasta el final a su política invariablemente hostil con la postura más firme», declaró un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte en un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA.
Pionyang criticó que el miércoles pasado funcionarios estadounidenses reafirmaran el compromiso de Washington con la «desnuclearización completa» de la península coreana. Además, describió el arma nuclear como una «garantía absoluta» para proteger la soberanía de Corea del Norte y sostuvo que el estatus actual del país, consagrado en su ley suprema, «no se debilita ni se diluye» por las repetidas declaraciones de EE.UU. sobre la desnuclearización.
Maniobras militares conjuntas y pruebas de misiles
Pionyang también se opuso al reciente anuncio de unos ejercicios militares de cuatro días, Freedom Edge, en los que participarán Washington, Seúl y Tokio, y que comenzarán el próximo lunes.
Trump ordenó este mes reducir las maniobras Ulchi Freedom Shield (UFS) —uno de los dos principales ejercicios anuales entre Seúl y Washington— en un intento por reanudar el diálogo con Pionyang. Más tarde, afirmó haber mantenido contactos «muy positivos» con Kim Jong-un, con quien busca reunirse este año. Sin embargo, Pionyang realizó pruebas de misiles simultáneamente a las maniobras reducidas de UFS.
Por su parte, Kim Yo-jong, la influyente hermana del líder norcoreano, señaló que la reducción de las UFS no altera el carácter hostil de los ejercicios. También indicó que no tiene conocimiento alguno sobre los supuestos contactos recientes entre Kim y Trump.
Según Clarín



