El Kremlin declaró el lunes, 24 de agosto, que la decisión de Reino Unido de transferir a Ucrania información secreta sobre componentes británicos utilizados en la producción de misiles de crucero de largo alcance SCALP «avivará el fuego». En Moscú, esta decisión se considera extremadamente negativa.
La declaración coincidió con la llegada a Kiev del primer ministro británico Andy Burnham, en su primera visita al extranjero desde que asumió el cargo. Se esperaba que anunciara el apoyo británico destinado a ayudar a Ucrania a desarrollar su propia producción de misiles de largo alcance.
Acusaciones contra el Reino Unido
Al responder a preguntas sobre la visita y el apoyo británico, el portavoz del Kremlin, Dmitro Peskov, acusó a Reino Unido de hacer todo lo posible para obstaculizar cualquier avance hacia un posible acuerdo de paz.
«Reino Unido participa en esta guerra del lado del régimen de Kiev. De forma metódica y regular, aviva el fuego y crea esquemas para impedir incluso el menor progreso en el proceso de paz», declaró Peskov a los periodistas.
Según Peskov, las fuerzas militares rusas ya están recopilando sistemáticamente datos para localizar cualquier instalación relacionada con la producción de misiles, para luego destruirlas.
Advertencia de Moscú y respuesta de Londres
La semana pasada, Moscú advirtió a Londres sobre posibles «consecuencias indeterminadas» por el suministro de drones a Kiev, acusando a Reino Unido de profundizar su participación en la guerra. Esa advertencia siguió a los informes de que drones británicos se habían utilizado por primera vez para lanzar ataques de largo alcance en territorio ruso.
En ese contexto, Andy Burnham afirmó que Londres está 100 % comprometido a apoyar a Ucrania en la confrontación contra «esta guerra ilegal».
Fuente: The Straits Times



