Los diputados del Parlamento español aprobaron este jueves un proyecto de ley que contempla la concesión de la nacionalidad española a decenas de miles de saharauis nacidos durante el periodo de administración española en el Sáhara Occidental. Para que el documento entre en vigor, aún debe ser aprobado por el Senado.
El proyecto de ley se aplica a las personas nacidas en la antigua colonia del Sáhara Occidental antes del 29 de septiembre de 1977 —fecha considerada como el fin del proceso de descolonización—, así como a sus hijos. Se desconoce la cifra exacta de posibles beneficiarios, pero algunas estimaciones apuntan a que podría alcanzar las 80 000 personas y, sumando a sus descendientes, cerca de 200 000.
Contexto de las relaciones entre Madrid y Rabat
La iniciativa surge en un momento de sensibilidad en las relaciones entre Madrid y Rabat. El Sáhara Occidental, bajo dominio de España hasta 1975, es actualmente un territorio en disputa, cuya mayor parte está controlada por Marruecos. Para la ONU, sigue siendo un territorio no autónomo. Desde hace casi 50 años, la zona vive un conflicto entre Marruecos y los partidarios de la independencia del Frente Polisario, apoyado por Argelia.
Aunque desde 2022 Madrid respalda la postura marroquí para resolver la cuestión del Sáhara Occidental, algunos analistas sugieren que la crisis migratoria en la ciudad autónoma española de Ceuta a finales de julio pudo ser orquestada por Marruecos como una señal hacia España tras la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Argelia. En este contexto, la iniciativa de otorgar la nacionalidad a los saharauis genera reacciones encontradas en Marruecos, aunque no ha habido una condena oficial por parte del Gobierno.
Según medios marroquíes, Ramadan Messaoud, miembro del Consejo Real Consultivo para los Asuntos del Sáhara, declaró en julio que Rabat no tiene «ningún problema» con que los saharauis obtengan la nacionalidad española. Asimismo, señaló que algunos saharauis ya la habían obtenido «durante los últimos años».
Críticas de la oposición y paralelismos con el pasado
La iniciativa actual guarda similitudes con la ley de 2022, aprobada bajo el Gobierno de Pedro Sánchez, que permitía conceder la nacionalidad a los descendientes de españoles que abandonaron el país debido a la Guerra Civil de 1936–1939 y a la represión durante la dictadura del general Francisco Franco entre 1939 y 1975.
No obstante, el Tribunal Supremo de España suspendió recientemente de forma temporal la inclusión de algunos beneficiarios de dicha ley en las listas electorales, exigiendo pruebas de que sus antepasados abandonaron España efectivamente a causa de la represión.
Las fuerzas de derecha y ultraderecha han criticado duramente el nuevo proyecto de ley, alegando que Pedro Sánchez intenta así aumentar el número de votantes que podrían apoyarle en las próximas elecciones.
Fuente: Le Figaro



