El presidente del Gobierno Pedro Sánchez no asistirá a la tradicional recepción que organiza Estados Unidos en Nueva York con motivo del inicio de la Asamblea General de la ONU. Al evento se invita a representantes de todos los países miembros de la ONU. La cita es una de las tradiciones más antiguas de la llamada «gran semana» de la ONU y supone una oportunidad para que los líderes mundiales estrechen lazos con Estados Unidos.
Desde Moncloa han justificado la ausencia de Sánchez por problemas de agenda. Sin embargo, como señala ABC, el calendario oficial del presidente del Gobierno no incluye actos que impidan directamente su participación en la recepción. El último compromiso de Sánchez el martes será un diálogo sobre financiación para el desarrollo junto a la primera ministra de Barbados Mia Mottley y la vicesecretaria general de las Naciones Unidas Amina Mohammed. Este encuentro está programado para las 16.00 hora local, mientras que la recepción comenzará a las 19.15 en el Lotte Palace, situado cerca de la sede de la ONU.
Tensión en las relaciones con Estados Unidos
El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares, preguntado por el motivo concreto de la ausencia de Sánchez, se limitó a declarar: «Es la agenda del presidente».
España suele participar en esta recepción independientemente de quién ocupe la presidencia de Estados Unidos. El año pasado, el evento contó con la presencia de el rey Felipe VI. En 2024, Sánchez no asistió a la recepción, pero en aquella ocasión el acto coincidió con su intervención en el pleno de la Asamblea General de la ONU. Anteriormente, participó en las recepciones de 2018 y 2019, cuando Donald Trump era presidente de Estados Unidos, así como en 2022 y 2023 bajo la presidencia de Joe Biden. En 2020 y 2021, estas recepciones no se celebraron debido a la pandemia de COVID-19.
Este año, la decisión de Sánchez de no acudir al evento se produce en un contexto de notable deterioro de las relaciones entre España y Estados Unidos. En particular, el presidente del Gobierno no se sumó a sus aliados europeos para cumplir con las exigencias de Donald Trump sobre el aumento del gasto en defensa de los países de la OTAN. Otra fuente de tensión ha sido la falta de apoyo logístico por parte de Estados Unidos en la guerra contra Irán.
ABC también vincula el enfriamiento de las relaciones con la crisis en torno a Ceuta, que el diario describe como un problema que el Ejecutivo de Sánchez no ha logrado resolver. Por su parte, Marruecos sigue fortaleciendo sus vínculos con Washington, especialmente tras adherirse a los Acuerdos de Abraham. En el marco de este proceso, Estados Unidos reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
La recepción de Estados Unidos no es solo un acto protocolario, sino también una oportunidad para contactos políticos informales entre líderes mundiales. Durante el evento de este año, está previsto que Donald Trump se reúna por separado con Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela. Reuters también informa de una reunión programada entre Trump y Rodríguez en Nueva York durante la Asamblea General de la ONU.



