El Parlamento de Kenia ha recibido una petición que propone reconocer la disminución del deseo sexual en los hombres y el trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH) en las mujeres como una discapacidad. La solicitud, presentada al Senado el miércoles, argumenta que la disfunción sexual debe considerarse un problema de salud pública y no un asunto privado, ya que sus consecuencias afectan la salud mental, la estabilidad familiar y la salud reproductiva.
La petición fue presentada por el doctor Benson Kibore, quien cuenta con un título de licenciatura en medicina veterinaria y una maestría en microbiología aplicada (virología) de la Universidad de Nairobi, además de estar cursando estudios de derecho en la Universidad Africana Nazarena. El doctor Kibore sostiene que estas condiciones cumplen con los criterios legislativos para ser reconocidas como discapacidades según la Ley de Personas con Discapacidad de 2025. Enfatiza que la disfunción sexual grave tiene consecuencias físicas y psicológicas a largo plazo, incluyendo depresión, rupturas de relaciones y disminución de la capacidad reproductiva, y por lo tanto, merece reconocimiento legal y acceso a apoyo estatal.
Aumento de casos y riesgos de la automedicación
En su petición, el doctor Kibore cita un estudio que indica que la disfunción eréctil está afectando cada vez más a hombres jóvenes. Menciona un estudio de Onyango y colaboradores de 2026, publicado en medRxiv, que reveló que el 10,4% de los hombres jóvenes en Nairobi, con una edad promedio de 27,4 años, sufrían de disfunción eréctil. También hace referencia a las recomendaciones del Ministerio de Salud, emitidas en diciembre de 2025, que advierten sobre el uso inadecuado de medicamentos con sildenafil, comúnmente vendidos como «Viagra», señalando que la creciente tendencia a la automedicación expone a los usuarios a serios riesgos para la salud.
La petición también afirma que muchas mujeres sufren de trastorno de deseo sexual hipoactivo, una condición caracterizada por un deseo sexual persistentemente bajo, que puede causar angustia emocional y tensiones en las relaciones íntimas. El doctor Kibore señala que la financiación actual de la salud deja a muchos pacientes sin acceso a diagnóstico, asesoramiento o tratamiento, ya que los servicios de salud sexual no están completamente cubiertos por el paquete de servicios de la Administración de Salud Social (SHA).
Propuestas para cambios legislativos y apoyo
Entre las propuestas presentadas al parlamento se incluye una enmienda a la Ley de Personas con Discapacidad, que tiene como objetivo reconocer directamente la disminución del deseo sexual clínicamente diagnosticada y el TDSH como discapacidades, permitiendo a las personas afectadas acceder a apoyo estatal. La petición también solicita modificaciones a la Ley de Seguro Médico Social para garantizar que la SHA cubra la evaluación, el asesoramiento y el tratamiento de estas condiciones.
Además, se insta al Ministerio de Salud a desarrollar directrices clínicas nacionales y campañas de sensibilización pública destinadas a reducir el estigma en torno a la salud sexual. La petición también recomienda a los comités parlamentarios examinar el impacto más amplio de la disfunción sexual en la estabilidad familiar, la productividad y el matrimonio. Actualmente, la petición ha sido recibida para su consideración por el parlamento y se espera que sea remitida a los comités pertinentes, tras lo cual los legisladores determinarán si las propuestas requieren aprobación legislativa.
Fuente: AllAfrica



