Escocia suspende la aprobación de nuevos centros de datos de IA a gran escala por preocupaciones medioambientales

Escocia ha suspendido durante un año la aprobación de nuevas solicitudes para la construcción de centros de datos de hiperescala destinados a la IA. Los legisladores respaldaron esta pausa mientras el gobierno desarrolla una normativa nacional de planificación para este tipo de instalaciones, según informó el Parlamento escocés este miércoles.

Los centros de datos de hiperescala se encuentran entre las instalaciones más grandes de su clase. Están diseñados para proporcionar enormes capacidades de procesamiento y suelen requerir decenas de megavatios de electricidad o más. Actualmente, hay más de 20 grandes centros de datos propuestos en Escocia. Entre ellos se incluye un proyecto en Fife, al este de Escocia, que se perfila como el segundo más grande del mundo.

Estos centros proporcionan la potencia de cálculo necesaria para entrenar y ejecutar sistemas de IA, pero consumen cantidades considerables de electricidad y agua. Esto ha generado preocupación sobre la capacidad de la red eléctrica escocesa para hacer frente al rápido aumento de la demanda, así como sobre el impacto de estos nuevos proyectos en las emisiones y en las comunidades locales.

Desafíos medioambientales y energéticos

Por otro lado, el gobierno de Escocia ha introducido una evaluación de impacto ambiental obligatoria para todos los nuevos centros de datos con una capacidad superior a los 50 MW.

La decisión de hacer una pausa se tomó ante la creciente presión de activistas y comunidades locales, que exigen reglas más claras para la construcción de grandes centros de datos. A principios de este mes, cientos de personas se manifestaron frente al Parlamento escocés para pedir la suspensión de nuevos proyectos hasta que se establezcan estándares nacionales de planificación y se defina qué puede considerarse un centro de datos «verde».

Cat Jones, directora del grupo ecologista Action to Protect Rural Scotland, calificó la votación como un «día histórico» para las comunidades preocupadas por los proyectos que se pretenden realizar en sus zonas. Añadió que aún queda mucho trabajo por hacer, pero calificó la decisión como un «enorme paso adelante».

Esta pausa no constituye una prohibición permanente de construir nuevos centros de datos. El gobierno de Escocia debe presentar un informe sobre el desarrollo de las normas nacionales de planificación antes de finales de 2026, y las directrices completas deberán publicarse en un plazo de 12 meses.

Según Euronews, el portavoz de economía del Partido Laborista Escocés, Daniel Johnson, declaró que el potencial económico del desarrollo de la IA debe evaluarse junto con su impacto en el medio ambiente, las comunidades locales y la demanda energética.

Fuente: Euronews