Según estimaciones de los funcionarios, alrededor de 49.000 migrantes cruzaron la frontera hacia el territorio norteafricano español de Ceuta desde Marruecos durante las últimas 24 horas, tanto por tierra como por mar. Al menos 24 personas murieron intentando llegar al territorio, algunas de ellas nadando para cruzar la frontera hacia España.
El primer ministro Pedro Sánchez calificó la situación de «ataque» y declaró que el gobierno está trabajando para devolver a todos los migrantes ilegales a Marruecos «lo antes posible». Varios líderes europeos expresaron su preocupación, y algunos prometieron reforzar el control fronterizo.
Aspectos legales e contexto histórico
Esto ocurrió después de que el Tribunal Supremo de España dictaminara este mes que los migrantes detenidos en el mar al intentar llegar a Ceuta o Melilla —otro enclave español— no pueden ser devueltos inmediatamente a Marruecos.
Ceuta, ubicada en la costa norte de Marruecos, está separada de la España peninsular por el Estrecho de Gibraltar y ha sido durante mucho tiempo un centro para los migrantes que intentan llegar a Europa. Los funcionarios locales habían solicitado ayuda a Madrid tras el reciente aumento en los intentos de cruzar la frontera, pero el jueves se observaron escenas caóticas, ya que aparentemente se violó el control fronterizo. Videos e imágenes tomadas el jueves muestran a miles de personas nadando hacia la ciudad, mientras que los medios locales informaron que los cruces continuaron también el viernes.
Magnitud de la crisis y respuesta de España
La sorprendente estimación de los funcionarios españoles sugiere que el número de migrantes que llegaron a Ceuta en el último día podría superar la mitad de la población de la ciudad, que según los últimos datos locales cuenta con alrededor de 83.600 personas.
España ha desplegado sus fuerzas armadas para reforzar la seguridad en Ceuta y en su ciudad hermana Melilla, donde también se registraron entre 300 y 400 cruces fronterizos durante la noche.
Fuente: BBC



