Francia insiste en que los nuevos gravámenes paneuropeos deben aportar más de 60.000 millones de euros al próximo presupuesto de siete años de la UE. Así lo han comunicado tres diplomáticos de la UE que solicitaron el anonimato debido al carácter confidencial de las negociaciones.
París es el principal defensor de estos nuevos gravámenes, conocidos como recursos propios. Francia considera que permitirán aumentar la financiación de las prioridades de la UE, en particular la defensa y la competitividad, además de reducir las contribuciones de los Estados miembros al presupuesto comunitario. El apoyo de Francia es fundamental para que los gobiernos alcancen un acuerdo sobre la propuesta presupuestaria antes de finales de año, previo al inicio de los procesos electorales en Francia, Italia, Polonia y España en 2027, los cuales podrían complicar las negociaciones.
Riesgos políticos y debates presupuestarios
Existe el temor de que un acuerdo presupuestario fallido para Francia pueda fortalecer la posición de la formación de extrema derecha Agrupación Nacional (RN), que lidera las encuestas y aboga por reducir a la mitad las contribuciones de París al presupuesto de la UE. Durante un debate a puerta cerrada el martes, el embajador de Francia ante la UE, Philippe Léglise-Costa, declaró a sus homólogos que los nuevos gravámenes deberían recaudar más de 60.000 millones de euros. Según diplomáticos conocedores de las negociaciones, este umbral resulta elevado para la mayoría de los demás países, que aún no han fijado sus propios objetivos de ingresos.
Aunque la mayoría de los gobiernos apoyan la idea de nuevos recursos propios, expresan dudas sobre las propuestas concretas. El pasado mes de julio, la Comisión Europea propuso un paquete de cinco gravámenes que podrían generar hasta 66.000 millones de euros en ingresos adicionales, pero la iniciativa encontró resistencia por parte de los gobiernos nacionales. Irlanda, que ostenta la presidencia del Consejo de la UE y coordina las discusiones sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP), planea reducir la lista de recursos propios aceptables durante la cumbre de líderes en Bruselas el 15 de octubre.
Estado de las negociaciones sobre iniciativas fiscales concretas
El lunes, Dublín informó de un consenso entre los gobiernos sobre la introducción de nuevos gravámenes, en particular los relacionados con el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) y los residuos electrónicos. Se estima que podrían generar una media de 1.640 millones de euros y 17.900 millones de euros anuales, respectivamente, en el periodo comprendido entre 2028 y 2034. Durante el debate del martes, la Comisión Europea manifestó su disposición a ajustar algunas propuestas fiscales para incrementar la recaudación.
Al mismo tiempo, un duro golpe para Francia ha sido que otras propuestas —relativas a los gravámenes sobre productos del tabaco, la facturación de las empresas y los ingresos del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión— se han topado con la oposición de varios países. Así consta en una nota de Irlanda a la que ha tenido acceso POLITICO.
Fuente: Politico



