El Parlamento de Hungría aprobó una enmienda constitucional que prevé el cese del actual presidente de la república, Tamás Sulyók. La enmienda, propuesta por el gobierno, recibió el apoyo de la mayoría constitucional de dos tercios de los votos.
Los diputados del partido de la oposición Fidesz, liderado por Viktor Orbán, abandonaron la sala en señal de protesta contra lo que calificaron de ‘arbitrariedad’ y no participaron en la votación. Además del cese del jefe de Estado, al que el primer ministro Péter Mádyar describió como ‘títere de Orbán’, la enmienda establece un límite de 12 años para los mandatos de los diputados y un límite de edad de 70 años para los jueces del Tribunal Constitucional, lo que cambiará su composición.
Asimismo, se creará la Oficina de Recuperación y Protección de la Propiedad Estatal con el objetivo de recuperar ‘miles de millones robados por los oligarcas del régimen corrupto de Orbán’.
La enmienda debe ser firmada por el propio presidente
Para que la enmienda entre en vigor, debe ser firmada por el presidente Sulyók, quien tiene un plazo de cinco días para hacerlo. Si se niega, el gobierno, como precisó el primer ministro, iniciará de inmediato el procedimiento para destituir al presidente por incumplimiento de sus obligaciones, tal como lo establece la Constitución vigente.
Anteriormente, Mádyar había instado en varias ocasiones al presidente Sulyók a dimitir, sin éxito. El primer ministro también señaló que esta enmienda es una medida temporal necesaria para comenzar a desmantelar el régimen establecido por Orbán. Una nueva Constitución será aprobada tras amplias consultas públicas, probablemente el próximo año.



