Irán está reorganizando sus fuerzas militares para hacerlas más móviles y agresivas en el extranjero en medio del conflicto con Estados Unidos e Israel. Esto indica la preparación del país para una confrontación prolongada, incluso si el conflicto actual termina.
Mohammad Reza Naqdí, general del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), que asesora al nuevo comandante, declaró en una entrevista a la televisión estatal la noche del 11 de agosto que los nombramientos de esta semana para altos cargos militares indican un cambio hacia una «doctrina ofensiva». «Cada vez que las condiciones sean favorables y se dé la orden, debemos estar en condiciones de llevar a cabo operaciones en el territorio del enemigo», dijo. Naqdí contrastó este enfoque con la doctrina previa a la guerra, que «se basaba principalmente en la defensa y la protección del país».
Las declaraciones de Mohammad Reza Naqdí son la explicación oficial más detallada de la estrategia detrás de los nombramientos del Líder Supremo Mojtaba Khamenei para puestos militares clave. Khamenei ha nombrado a oficiales del CGRI, conocidos por su postura dura en la guerra y el Estrecho de Ormuz. Entre los nombramientos está la promoción de Mohsen Rezaí, excomandante del CGRI y veterano de la política iraní, al puesto de jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Se anunció el nombramiento junto con la orden de fusionar el centro de operaciones militares, conocido como Estado Mayor Central Jatam ol-Anbia, con el Estado Mayor General, que coordina la estrategia militar general. «Este paso, sin duda, acelerará el trabajo y ayudará a implementar esa misma doctrina ofensiva», señaló Naqdí, refiriéndose a la creciente necesidad de integrar datos del campo de batalla en tiempo real.
El papel del CGRI y el programa de misiles
La guerra ha aumentado aún más la influencia del CGRI, que controla una parte significativa de la economía de Irán y es la fuerza militar más capaz del país. Mohammad Reza Naqdí declaró que la producción de misiles balísticos en Irán continúa a un ritmo rápido y supera significativamente el ritmo de su uso, lo que, según él, podría indicar la existencia de reservas suficientes para la exportación a otros países. No proporcionó detalles. «Incluso si la guerra dura años, seguiremos lanzando misiles contra el enemigo hasta el final», dijo. Naqdí añadió que el vasto territorio de Irán permite tener cientos de lugares potenciales que pueden utilizarse y ya se han utilizado para la producción de misiles.
El nuevo comandante y el Estrecho de Ormuz
Esta semana, Ahmad Vahidí se convirtió oficialmente en el comandante del CGRI. Ha sido un crítico acérrimo de las negociaciones para poner fin a la guerra y aboga por la venganza por la muerte del ex Líder Supremo Alí Khamenei, quien murió durante la primera ola de ataques israelíes a finales de febrero. Vahidí prometió mantener el Estrecho de Ormuz cerrado «mientras Estados Unidos continúe con acciones hostiles».
Fuente: The Straits Times



