La campaña sueca para el retorno de afganos costó más de 8 millones, sin embargo, hasta ahora ningún afgano ha aceptado regresar voluntariamente a Afganistán, informa Aftonbladet. El gobierno ha invertido esta suma en un proyecto destinado a facilitar el retorno voluntario de 200 afganos al país, pero hasta el momento, ningún participante ha aprovechado esta oportunidad.
El impulsor oficial del proyecto es la organización internacional Seefar, que busca ayudar a los afganos a comenzar una nueva etapa de vida en Afganistán, actualmente bajo el control de los talibanes. Este proyecto, denominado «Zindagi Taza», está financiado por el gobierno sueco y se desarrolla desde el 2025.
Objetivos y plazos del proyecto
La meta de la campaña era alcanzar a 2000 afganos en Suecia e inducir a 200 de ellos a regresar voluntariamente a Afganistán. Quedan dos meses para la finalización del proyecto, pero hasta ahora nadie ha aceptado regresar.
El ministro de migración Yohan Forssell declaró a Aftonbladet: «Creo que debemos esperar a que finalice el proyecto antes de evaluarlo». La campaña está dirigida a afganos que no han podido ser deportados. Según Forssell, su objetivo es resolver el problema de que estas personas se encuentren en una situación ilegal.
Fuente: Sweden Herald



