La FIFA anunció oficialmente que está evaluando la posibilidad de expandir el Mundial de 2030 a 64 selecciones nacionales, lo que podría dar lugar a una nueva ola de debates en el fútbol mundial. Esta iniciativa surge en un contexto en el que la organización sigue bajo el escrutinio público debido al notable rechazo a su proyecto de abrir el negocio comercial de los principales torneos al capital privado.
El organismo rector del fútbol mundial no parece dispuesto a frenar su ritmo. En medio de esta controversia, la FIFA ha puesto oficialmente sobre la mesa una nueva propuesta que podría generar otro gran debate. La posibilidad de expansión, de la que se ha hablado activamente durante varias semanas, fue formalizada este jueves en un documento enviado por la organización internacional a sus 211 asociaciones miembros.
Evaluación del impacto de la expansión
En el documento, la FIFA informó sobre su intención de designar una agencia independiente para evaluar cómo una expansión de este tipo afectaría al formato del torneo y al ecosistema del fútbol. El texto señala: «La FIFA desea designar una agencia independiente para determinar si la expansión del Mundial afectará al formato del torneo y al ecosistema del fútbol, y de qué manera».
Este será solo el primer paso. Según la información disponible, el examen formal de la creación de esta agencia está programado para el 14 de agosto. Posteriormente, el organismo externo deberá preparar un informe sobre la viabilidad deportiva, logística y económica del proyecto, antes de que la FIFA decida si continuar con la reforma que podría cambiar radicalmente el formato del Mundial en el torneo que se celebrará en Argentina, Uruguay, Paraguay, España, Portugal y Marruecos.
Cambios en el formato y calendario de partidos
Si el Mundial de 2026 ya marcó un punto de inflexión con el aumento de selecciones de 32 a 48 y un calendario de 104 partidos, el torneo del centenario de 2030 podría profundizar aún más esta transformación. No solo por el incremento de participantes, sino porque la expansión a 64 equipos requerirá una nueva revisión del formato de la competición, la ampliación de cupos para cada confederación y la adición de aún más partidos al calendario.
Al mismo tiempo, el anuncio llegó en un momento particularmente sensible para la FIFA. Mientras la organización promueve una posible reforma deportiva, también se enfrenta a una creciente resistencia a su plan de crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), una estructura destinada a atraer inversores privados para la explotación comercial de los derechos de torneos como el Mundial masculino, el Mundial femenino y el Mundial de Clubes.
Esta iniciativa ya ha recibido críticas de la UEFA y la CONCACAF, y en las últimas horas se ha sumado la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), que ha exigido una revisión urgente de la gestión de la organización, considerando que el proyecto «no puede alcanzar realmente el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir avanzando». En este contexto, la FIFA decidió no detenerse y sacó oficialmente a discusión otra iniciativa global.
Fuente: Clarín



