El sistema judicial español inició oficialmente el lunes, 7 de septiembre, una investigación sobre la entrada de decenas de miles de migrantes en la ciudad autónoma de Ceuta a finales de julio. La jueza María Tardón, de la Audiencia Nacional de España —el alto tribunal con sede en Madrid que, entre otras competencias, se encarga de los delitos cometidos en el extranjero—, señaló indicios de «acciones indudables que facilitaron» este proceso desde territorio de Marruecos.
Según la valoración de la jueza, estos hechos podrían constituir varios delitos, entre ellos aquellos que «atentan contra la paz o la independencia del Estado» español. La magistrada recordó además que el uso de flujos migratorios es uno de los métodos de la «guerra híbrida». En su informe, señaló que las oleadas de migrantes, de distinta intensidad y composición, provocaron el colapso de la capacidad de control fronterizo español y una «vulneración masiva de la soberanía territorial de España».
Detalles de la investigación y postura de las partes
La jueza María Tardón se basa, entre otros elementos, en un informe de la policía española publicado en la prensa la semana anterior y al que tuvo acceso la AFP. El documento indica que la entrada de más de 70 000 personas en el pequeño territorio de Ceuta no fue un acto «fortuito, episódico o espontáneo».
Según el informe, los miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes uniformados no solo mostraron una «actitud permisiva», sin intentar «disuadir o repeler» a las personas de la zona fronteriza, sino que realizaron un «acompañamiento activo», dando instrucciones sobre cómo cruzar la frontera hacia Ceuta.
El gobierno de Pedro Sánchez ha declarado en repetidas ocasiones que, por el momento, no existen «pruebas sólidas» de que Marruecos, país que reclama la soberanía sobre Ceuta, haya fomentado la entrada masiva de migrantes. Las autoridades marroquíes no han respondido oficialmente al informe policial, aunque la prensa del país lo calificó de «mal preparado», «carente de pruebas» y «subjetivo».
Además de los posibles delitos contra la paz del Estado, la jueza investiga también posibles crímenes contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, incluidos aquellos que podrían calificarse como «homicidios imprudentes». Al menos 83 personas murieron al intentar llegar a Ceuta a nado.
Horas después de la llegada masiva, la mayoría de los migrantes regresó a Marruecos, aunque varios miles permanecieron en la ciudad autónoma. La situación en Ceuta sigue siendo tensa y los residentes locales ya han organizado varias protestas para exigir la expulsión de los migrantes.
Fuente: BFMTV



