El presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó el miércoles que el día anterior había enviado al director de la CIA, John Ratcliffe, a Moscú, expresando la esperanza de que la visita no anunciada del jefe de inteligencia pudiera ayudar a poner fin a la guerra en Ucrania.
«Quizás algo salga de esto. Estamos haciendo un gran esfuerzo para que esta guerra termine», dijo Trump al presentador de radio conservador Glenn Beck en una entrevista telefónica.
Sus comentarios confirman informes anteriores de que Ratcliffe voló a Moscú el martes para llevar a cabo una serie de reuniones. Esta fue la primera visita de un director de la CIA a Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala en Ucrania.
La visita de Ratcliffe y la reacción del Kremlin
El Kremlin también confirmó más tarde la visita de Ratcliffe, declarando que había llegado para «contactos entre servicios especiales». Al mismo tiempo, el Kremlin no proporcionó detalles adicionales, pero enfatizó que Ratcliffe no se reunió con el presidente Vladimir Putin.
Al ser preguntado por Beck sobre las suposiciones en torno al viaje — desde advertencias al Kremlin sobre la inadmisibilidad de poner a prueba la determinación de la OTAN hasta la discusión de sanciones contra Irán — Trump respondió: «Nada de lo enumerado».
«Odio decepcionar a la gente», dijo el presidente, tratando de reducir las expectativas del viaje y llamándolo «semirutinario».
Trump prometió poner fin a la guerra de Rusia contra Ucrania, pero hasta ahora no ha logrado persuadir a Moscú y Kiev para que lleguen a un compromiso.
Funcionarios rusos han declarado repetidamente en las últimas semanas que también esperan la visita de los enviados especiales de EE.UU., Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes intentarán facilitar la consecución de un acuerdo de paz sobre Ucrania.
«Nos gustaría que la guerra en Ucrania terminara. Francamente, ambos [Rusia y Ucrania] quieren que termine ahora», dijo Trump a Beck.



