El primer ministro de Grecia, Kiriakos Mitsotakis, agradeció a Christopher Nolan por su película «La Odisea», una adaptación del célebre poema épico de Homero para la gran pantalla, que se ha convertido en «un gran éxito», según un comunicado del servicio del primer ministro griego, publicado el martes, 28 de julio.
Durante una teleconferencia el lunes por la noche, Kiriakos Mitsotakis «agradeció al director británico por la contribución de la película al crecimiento del interés mundial por la civilización de la antigua Grecia», según se detalla en el comunicado. El propio primer ministro subrayó: «Tales producciones conectan el rico legado cultural de Grecia con la creatividad contemporánea».
El éxito comercial de la película
«La Odisea», que se estrenó en los cines tras su lanzamiento internacional hace dos semanas, sigue atrayendo a los espectadores, demostrando «un gran éxito comercial». El blockbuster del estudio Universal, cuyo presupuesto fue de 250 millones de dólares, ha reunido en Francia a más de 3 millones de espectadores desde el 15 de julio, según datos del sitio Boxoffice Pro. En Norteamérica, la película mantiene el primer lugar en la taquilla por segunda semana consecutiva, recaudando adicionalmente 87 millones de dólares, según estimaciones de la industria publicadas el domingo.
Críticas y lugares de rodaje
Otra opinión sobre la película provino de la helenista Emily Wilson, quien en 2017 realizó una traducción de «La Odisea» de Homero, que Nolan citó como fuente de inspiración para su interpretación cinematográfica. En una reseña publicada en London Review of Books, criticó el guion por «la falta de profundidad a nivel psicológico, emocional, político y ético».
El primer ministro de Grecia también felicitó a Christopher Nolan por «el gran éxito comercial» de su película y «expresó su gratitud por el hecho de que una parte significativa del rodaje tuvo lugar en Grecia». Algunas escenas de la película se rodaron en localizaciones de Mesinia y Corintia en el Peloponeso (sur de Grecia). La elección del lugar para otras escenas en Dajla, una zona militarizada bajo control de Marruecos, reclamada por los partidarios de la independencia del Sahara Occidental, provocó una aguda controversia.
Fuente: Libération



