El Partido Popular (PP) exige la convocatoria inmediata de la Comisión de Secretos Oficiales para aclarar las contradicciones en las versiones del Gobierno sobre los hechos en Ceuta. La oposición quiere que el Centro Nacional de Inteligencia explique si advirtió al Gobierno sobre la posible llegada masiva de migrantes, que finalmente ocurrió el 30 de julio.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, pide al Congreso de los Diputados que convoque de inmediato este órgano para que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) explique las «discrepancias en las versiones» del Gobierno sobre los hechos en Ceuta. El PP insiste en esto debido a las declaraciones contradictorias del Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior: el primero afirma que el Gobierno recibió advertencias, mientras que el segundo lo niega.
Discrepancias sobre las advertencias
El Partido Popular exigió la convocatoria de la Comisión de Secretos Oficiales en el Congreso de los Diputados durante el receso de verano tras la llegada masiva a Ceuta de más de 70.000 personas. La solicitud fue registrada el 5 de agosto. El PP exigió que la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la directora del CNI, Esperanza Casteleiro, proporcionaran información sobre la gestión de la crisis migratoria y los datos de inteligencia que tenía el Gobierno antes de la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma. Sin embargo, la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, no convocó a la Diputación Permanente para celebrar sesiones extraordinarias en agosto en las que se pudiera debatir la crisis en Ceuta. La portavoz del PP en el Congreso, Esther Muñoz, criticó esta decisión el miércoles.
Esta no fue la única solicitud de la principal partido de la oposición. También exigió las comparecencias de los ministros responsables de la crisis, incluyendo los ministros del Interior, Defensa y Asuntos Exteriores, así como del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sus comparecencias deben tener lugar esta y la próxima semana durante las sesiones extraordinarias. Mientras tanto, el Congreso aún no ha convocado a la Comisión de Secretos Oficiales, que debe determinar si el Gobierno recibió advertencias sobre los hechos del 30 de julio. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, exige su convocatoria «inmediata», considerando que las «discrepancias en las versiones» del Gobierno sobre los hechos en Ceuta hacen esto necesario.
La portavoz del PP en el Congreso, Esther Muñoz, calificó las discrepancias entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como una «guerra civil» dentro del Gobierno. Advirtió que el PP «continuará presionando» para que la Comisión de Secretos Oficiales se celebre finalmente.
Muñoz también señaló que, «gracias a» la presión del Partido Popular sobre Pedro Sánchez, su comparecencia en el parlamento sobre los hechos de finales de julio en Ceuta tendrá lugar el 3 de septiembre, y no el 9 de septiembre, como inicialmente proponía La Moncloa. El PP tiene la intención de seguir presionando al Gobierno también sobre otras sesiones parlamentarias planificadas.
Lo que debe aclarar la Comisión
La Comisión de Secretos Oficiales es responsable del control parlamentario sobre el CNI y los fondos reservados de los ministerios relacionados con la defensa y la seguridad del Estado. Un número determinado de diputados puede tener acceso a materiales clasificados como secretos o reservados y consultar los originales y fotocopias de los documentos. Pueden tomar notas, pero no tienen derecho a sacar copias o reproducciones de los documentos fuera del sala de reuniones de la comisión.
En caso de que se convoque la comisión, el CNI debe explicar si advirtió al Gobierno sobre la posibilidad de una llegada masiva de migrantes desde Marruecos, similar a la que ocurrió el 30 de julio.
Feijóo considera que la convocatoria de la comisión «no admite más dilaciones», ya que «evidentemente, alguien miente» y «nadie ha cumplido con sus obligaciones». El líder del PP hizo estas declaraciones en sus redes sociales después de que el martes el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior presentaran versiones contradictorias de los hechos.
Margarita Robles afirmaba que los servicios de inteligencia «habían realizado el trabajo necesario» y «compartido» la información «con las fuerzas de seguridad del Estado y la delegación del Gobierno» sobre la llamada a los migrantes para llegar a nado desde Marruecos el 30 de julio. Fernando Grande-Marlaska negó, minutos después, la existencia de cualquier informe que «anticipara lo que finalmente ocurrió».
La delegación del Gobierno en Ceuta publicó posteriormente un comunicado en el que respaldaba la posición del ministro del Interior. En él se señalaba que la delegación no había recibido ningún informe sobre una posible llegada masiva de migrantes, sino solo información sobre el aumento del número de personas que llegaban por mar desde Marruecos al territorio español.
Todo esto ocurrió el mismo día en que el Gobierno asumió el mando único para la gestión de la crisis en Ceuta. Feijóo también reaccionó al comunicado de la delegación del Gobierno, declarando que «evidentemente, nadie quiere responsabilizarse de lo que hicieron. O, más bien, de lo que no hicieron». El líder del PP concluyó su comentario con una pregunta: «¿Sálvese quien pueda?»
Fuente: 20minutos



