El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, declaró que «no existe ninguna evidencia» de que Marruecos «facilitara o liderara» la entrada masiva de 80.000 migrantes ilegales a Ceuta el 30 de julio. Calificó lo sucedido como «una crisis migratoria».
Bolaños apoyó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmando que «el gobierno no tenía ni información previa ni precisa sobre la magnitud de la entrada» en la ciudad autónoma. Según Bolaños, una de las causas de la entrada masiva fue la «tergiversación» de una decisión del Tribunal Supremo, aunque no especificó otras circunstancias.
Durante su intervención en el Congreso, Bolaños criticó a los representantes del PP y Vox por difundir «insinuaciones y sospechas sobre el país vecino, con el que es necesario cooperar y mantener buenas relaciones». Afirmó que la oposición «necesita un curso acelerado de diplomacia básica» y los acusó de faltar el respeto a Marruecos sin pruebas de su implicación.
Prioridades del gobierno y versiones contradictorias
Bolaños señaló que la tergiversación de la decisión del Tribunal Supremo «provocó dos bulos»: la afirmación de que la frontera estaba abierta y que los migrantes que la cruzaron a nado no podían ser devueltos. Aseguró que «el Estado está haciendo todos los esfuerzos para que Ceuta vuelva a la normalidad lo antes posible» y continuará proporcionando los recursos humanos y materiales necesarios.
Según el ministro, la «prioridad» del recién creado mando único, coordinado por su colega de gobierno Ángel Víctor Torres, es la «identificación, asistencia y el inicio de los procesos de repatriación, reunificación familiar o concesión de asilo» a los migrantes que permanecen en Ceuta. Según datos del gobierno de Ceuta, son alrededor de 8.000. Bolaños mencionó como segunda prioridad garantizar el funcionamiento pleno de la ciudad y su recuperación económica y social.
Críticas de la oposición y defensa del gobierno
Bolaños también criticó indirectamente al PP y Vox por negarse a acoger a menores no acompañados en las comunidades autónomas que gobiernan. Afirmó que España necesita solidaridad por parte de otras comunidades autónomas, que también son parte del Estado y podrían contar con el mismo apoyo en caso de una crisis migratoria. Según sus palabras, «no es muy patriótico arropase en la bandera en Ceuta y no colaborar en la normalización de la ciudad».
También respondió a las acusaciones del PP y Vox sobre la falta de reacción del gobierno a las declaraciones del ministro de Justicia marroquí, quien durante el último mes ha llamado repetidamente a Ceuta y Melilla «ciudades ocupadas». Bolaños declaró que durante sus reuniones con el ministro de Justicia marroquí «nunca» se discutió sobre Ceuta y Melilla. Subrayó que las relaciones exteriores son competencia del presidente del gobierno y del ministro de Asuntos Exteriores, y afirmó que ninguno de ellos ha hecho declaraciones sobre el estatus de estas ciudades, que, según sus palabras, son tan españolas como Barcelona, Madrid o Málaga.
El «deficiente» papel del presidente Sánchez
Algunos socios del gobierno, como ERC, criticaron duramente las acciones del ejecutivo. El portavoz republicano, Francesc-Marc Álvaro, declaró que el gobierno «llegó tarde» y reaccionó lentamente a la crisis, y calificó el papel del presidente Pedro Sánchez como «deficiente» debido a su «ausencia» durante los eventos. Esta misma valoración fue expresada por representantes del PP y Vox.
En respuesta, Bolaños declaró que el presidente, que pasó casi todo agosto en La Mareta en Lanzarote, «estuvo al teléfono todos los días, trabajando y dando instrucciones». También respondió con dureza a los representantes del PP, afirmando que un día de trabajo del presidente en agosto fue supuestamente más productivo que muchos de sus días de trabajo.
Álvaro también criticó las discrepancias en las valoraciones de Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska sobre las advertencias del CNI acerca de la posibilidad de un asalto masivo a la frontera el 30 de julio. También calificó de desinformación un tuit del ministro de Transportes, Óscar Puente, del 1 de agosto, en el que afirmaba que la crisis en Ceuta había sido resuelta por Pedro Sánchez.
La cuestión de la cooperación con Marruecos
El portavoz de Junts, Josep Pagès, acusó al gobierno de «incompetencia», afirmando que no es capaz de gestionar adecuadamente las fronteras europeas y prever los riesgos. Pagès también cuestionó la posición de Bolaños, quien evitó acusar directamente a Marruecos, al tiempo que valoraba positivamente la cooperación del país con España en la devolución del «90%» de los migrantes que asaltaron la valla.
El portavoz de EH Bildu, Jon Iñarritu, también cuestionó las palabras del ministro sobre el posible papel de Marruecos en la crisis. Instó al gobierno a «no ser ingenuo» y declaró que no vale la pena convencer a la opinión pública de la falta de pruebas de la cooperación de Marruecos.
Fuente: 20minutos



