Pedro Sánchez ha declarado que el Gobierno está profundamente descontento con la decisión del Tribunal Supremo de España de suspender cautelarmente la inclusión en las listas electorales de miles de nuevos ciudadanos españoles que obtuvieron la nacionalidad mediante la «ley de nietos» (ley de nietos). Sánchez subrayó que el Ejecutivo no comparte la postura del tribunal y le ha solicitado que resuelva esta cuestión con la mayor celeridad posible, al tratarse de derechos fundamentales de los ciudadanos.
En una entrevista concedida a la cadena TVE, Sánchez acusó a Vox y al Partido Popular (PP) de criticar la ley, enmarcando esta actitud en una tendencia global de las fuerzas de ultraderecha que cuestionan los procesos democráticos y denuncian supuestos fraudes electorales. Recordó que la ley está en vigor desde 2022 y que, en 2023, el PP ganó el voto exterior y obtuvo un escaño adicional en el Parlamento. Según Sánchez, la Junta Electoral Central de España había sido favorable a la ley anteriormente, pero el PP ha cambiado su postura. Vincula este hecho con la tendencia de las fuerzas de ultraderecha a poner en duda las instituciones democráticas.
Crisis en Ceuta y política migratoria
Respecto a la situación en Ceuta, Sánchez reconoció la necesidad de mejorar la infraestructura fronteriza y anunció planes para destinar 180 millones de euros a este fin. Asimismo, criticó el enfoque del PP y Vox, calificándolo de xenófobo. Interpretó la propuesta del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre el uso del ejército para contener las entradas masivas como un posible llamamiento a una respuesta armada contra los migrantes. Sánchez enfatizó que estas personas no son invasores, sino que buscan una vida mejor.
La prioridad del Gobierno sigue siendo el alojamiento y la identificación de los migrantes para iniciar los procedimientos de retorno. En esta ocasión, no descartó el traslado de parte de estas personas a la península. En cuanto a los menores, según la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, todo está preparado para el traslado de 500 niñas, aunque para ello se requiere la firma de las autoridades de Ceuta, que ostentan las competencias necesarias.
A largo plazo, el Gobierno planea mejorar el control fronterizo y el sistema de inteligencia para recibir alertas tempranas ante situaciones similares, además de ampliar las infraestructuras de acogida. Sánchez afirmó que los centros con capacidad para 1 000 personas son insuficientes y que el Ejecutivo trabaja para aumentar su capacidad hasta 6 000 plazas. Según él, es necesario realizar la identificación, la distribución inicial de los migrantes y su posterior traslado, lo que requiere la infraestructura adecuada.
Visita del rey a Ceuta y cuestiones políticas
Sánchez no precisó la fecha exacta de la visita del rey a Ceuta y Melilla, pero aseguró que se está preparando y tendrá lugar próximamente. También rechazó los intentos de vincular el encuentro del monarca con la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la cúpula militar con circunstancias extraordinarias. Según él, tales reuniones son una práctica habitual y no deben extraerse conclusiones adicionales.
Por otro lado, calificó de «desafortunado» un documento interno del Ministerio del Interior de España que contenía una lista de periodistas, analistas y tertulianos clasificados según su ideología política, el cual fue publicado por El Confidencial. Se desmarcó del documento, afirmando que se trataba de material interno sin consecuencias políticas, y garantizó el respeto del Gobierno a la libertad de información y a la independencia de los medios de comunicación.
Sobre las próximas elecciones, Sánchez no especificó cuándo se celebrarán, pero descartó la convocatoria de un «superdomingo» —la celebración simultánea de elecciones generales y municipales—. Tampoco dio una fecha para la presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado, aunque afirmó que la votación tendrá lugar antes de fin de año. Confirmó que será candidato en las elecciones de 2027 y expresó su confianza en poder formar gobierno de nuevo.
Según Sánchez, la llegada de Vox al poder no supondría solo un cambio de gobierno, sino una «amenaza de retroceso». Declaró que esta fuerza política «no viene a construir, sino a fracturar la convivencia».
Fuente: El País



