Rusia identifica sus satélites como fuente de interferencias GPS en toda Europa

Según Humphries, las interferencias registradas eran «de escala continental» y ocurrían principalmente los martes, miércoles y jueves durante las horas laborales en Europa.

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Los satélites rusos han sido identificados como la fuente de misteriosos y breves picos de interferencia para el sistema de posicionamiento global (GPS) en toda Europa, un raro ejemplo de interferencias espaciales provocadas por el ser humano. Este hallazgo es el resultado de una investigación cuyos detalles se exponen en un informe preliminar del 2 de junio, realizado por Todd Humphries y su estudiante Zach Clements de la Universidad de Texas en Austin, junto con Argyris Krizis de la Universidad de Stanford.

Los investigadores detectaron 75 días con al menos un evento de interferencia a gran escala para los sistemas globales de navegación por satélite (GNSS) entre enero de 2019 y abril de 2026. Estas interferencias, que duraron menos de 10 segundos cada una, fueron registradas simultáneamente por estaciones terrestres en toda Europa, desde Noruega hasta España y Polonia, llegando incluso a Groenlandia y Canadá. Coincidieron con el rango de frecuencia GPS L1, centrado en 1575.42 megahercios, que es fundamental para la transmisión de señales por parte de los satélites GPS y otros GNSS. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre la intencionalidad de estas interferencias y la posibilidad de que se utilicen como un arma más poderosa para interferir con el GPS en el futuro a nivel continental.

Detalles de la investigación y hallazgos

Los investigadores identificaron la naturaleza de las interferencias de alta potencia al filtrar datos públicos de estaciones terrestres equipadas con receptores GNSS. Según Humphries, las interferencias registradas eran «de escala continental» y ocurrían principalmente los martes, miércoles y jueves durante las horas laborales en Europa. El equipo de Humphries y sus colegas calcularon que la fuente debía encontrarse a una altitud de al menos 1200 kilómetros sobre la Tierra. Inicialmente, los investigadores no pudieron avanzar en su análisis, ya que solo contaban con datos procesados por los receptores GNSS y necesitaban capturar señales de radio sin procesar desde la fuente de la interferencia.

En septiembre de 2025, los investigadores solicitaron la ayuda de la comunidad más amplia en la conferencia del Institute of Navigation en Baltimore, Maryland. Unos meses después, Humphries recibió una pista crucial sobre la captura de datos de señales de interferencia por estaciones en Ámsterdam, Países Bajos, y Trondheim, Noruega, durante el evento de interferencia del 11 de febrero de 2026.

Determinación precisa de la fuente

Al estudiar la diferencia en el tiempo de llegada de la señal a dos estaciones diferentes (Ámsterdam y Trondheim), Humphries y Clements calcularon lo que denominaron «superficie cuasi-hiperboloide» — un término que utilizaron en su trabajo. Esta superficie se extiende por decenas de miles de kilómetros en el espacio, y el satélite que generó la interferencia debía encontrarse dentro de sus límites. Según Veritasium, el margen de error representado por el grosor de esta «superficie cuasi-hiperboloide» era de solo cinco metros.

Fuente: ArsTechnica