La mayor empresa industrial de Europa, Volkswagen, podría cerrar cuatro fábricas y reducir hasta 90.000 empleados, informa Der Spiegel citando sus propias fuentes. Se espera que las decisiones correspondientes se adopten en la reunión del consejo de administración de la compañía este jueves.
Al mismo tiempo, en toda Alemania se llevan a cabo grandes manifestaciones, especialmente en 17 ciudades donde operan empresas de Volkswagen. El foco de atención está en Wolfsburgo, la ciudad que alberga la sede del fabricante de automóviles y que se considera la cuna de la industria automotriz alemana.
Según la información de Der Spiegel, se planea detener gradualmente la producción en las fábricas de Zwickau y Emden durante cinco años. Posteriormente, la planta en Hannover podría cerrarse a más tardar en 2032, y la fábrica en Neckarsulm para 2034. En total, en estas cuatro plantas trabajan alrededor de 40.000 personas.
Además, según el medio, el director general del grupo, Oliver Blume, planea reducir la plantilla en otros 50.000 empleados y disminuir las inversiones en aproximadamente 50.000 millones de euros. Hasta el momento de la publicación, la compañía no ha confirmado oficialmente esta información.
Acuerdo histórico y crisis sistémica
Durante muchos años, los despidos masivos en Volkswagen se consideraron prácticamente imposibles. La compañía tenía un acuerdo firmado con los sindicatos en 1994, que garantizaba a los empleados protección contra reducciones. Sin embargo, a finales de 2024, Volkswagen ya había anunciado la reducción de 35.000 puestos de trabajo. Desde entonces, como señala Dagens Nyheter, la situación solo ha empeorado, adquiriendo características de una crisis sistémica.
Un portavoz del consejo de administración de Volkswagen se negó a comentar la situación al medio Dagens Nyheter, pero informó que la reunión del consejo podría durar hasta las 18:00–19:00.
Presión del mercado chino y competencia
Una de las principales causas de la crisis es el fuerte deterioro de las posiciones de Volkswagen en el mercado chino, que durante mucho tiempo ha sido el más grande para la compañía. Las capacidades de producción excedentarias, la agresiva competencia de precios por parte de los fabricantes de automóviles chinos y la reducción de las ganancias de las ventas en China han aumentado la presión financiera. Otros factores incluyen los altos costes de producción en Alemania y la expansión activa de la presencia de automóviles chinos en Europa.
En particular, el fabricante de automóviles chino BYD en 2025 incrementó el número de registros de automóviles en Europa aproximadamente en un 270%, superando a varias marcas conocidas. En total, los fabricantes de automóviles chinos ya controlan alrededor del 10% del mercado automotriz europeo.
Fuente: Dagens Nyheter



