El presidente de Chequia, Petro Pavel, declaró el martes que ha presentado una demanda contra el gobierno, impugnando la decisión del primer ministro, Andrej Babiš, de no incluirlo en la delegación gubernamental que asistirá a la cumbre de la OTAN en Ankara en julio.
La demanda sobre competencia, presentada ante el Tribunal Constitucional de Chequia, solicita aclaraciones sobre quién tiene la autoridad para decidir si el jefe de Estado puede asistir a la cumbre de la OTAN. El tribunal debe considerar este asunto durante su sesión plenaria el miércoles.
Disputa sobre la representación
En su declaración, Petro Pavel afirmó que Andrej Babiš intentó «excluirlo» de la cumbre, «limitando así el papel que le otorga la Constitución». El presidente señaló que sus predecesores asistieron a todas las cumbres anteriores de la OTAN y que él ha estado presente en todas las reuniones de la alianza desde que asumió el cargo en 2023.
Tras meses de disputas sobre quién representaría a Praga en Ankara, Andrej Babiš anunció el lunes que el jefe de Estado no podía unirse a la delegación oficial, ya que «esta cumbre será diferente a las anteriores».
Razones para la exclusión y reacción del primer ministro
Durante la próxima reunión, se espera que el primer ministro justifique su decisión de reducir los principales gastos militares a aproximadamente 1,8 por ciento del PIB, por debajo del objetivo de la OTAN del 2 por ciento. La decisión de Andrej Babiš de prohibir a Petro Pavel participar en la reunión podría estar relacionada con la oposición del exgeneral a estos recortes, que calificó de «irresponsables».
Andrej Babiš declaró el martes que, aunque «respeta» la decisión del presidente de presentar una demanda, «no cree que sea una buena idea». «No es apropiado que los funcionarios constitucionales presenten demandas unos contra otros», escribió en la plataforma X.
Esta disputa es la última escalada en las tensas relaciones entre los dos políticos checos, que se enfrentaron en las elecciones presidenciales de 2023. En su declaración, Petro Pavel insistió en que el último enfrentamiento «realmente no se trata de un solo asiento en una reunión en el extranjero», sino de la distribución del poder. «Si no defendiera estas competencias, tendría cierta responsabilidad por haber abierto ampliamente la puerta a una mayor limitación arbitraria de las competencias de los funcionarios constitucionales», escribió.
Fuente: Politico

