El Gabinete de Ministros de Taiwán propuso el jueves un gasto adicional de 145.700 millones de dólares taiwaneses (4.590 millones de dólares estadounidenses) en defensa para este año, incluido en sistemas que abarcan drones y medios de interceptación de misiles balísticos.
El Gobierno de Taiwán ha convertido la modernización de la defensa y el aumento del gasto en pilares clave de su política ante el creciente presión militar de China, que considera la isla gobernada democráticamente como parte de su territorio.
Nuevos sistemas y decisiones previas
En mayo, el parlamento de Taiwán, controlado por la oposición, aprobó un gasto adicional en defensa de 25.000 millones de dólares taiwaneses (unos 788 millones de dólares estadounidenses), lo que representaba aproximadamente dos tercios de la cantidad que el Gobierno había solicitado en un presupuesto especial. Estos fondos estaban destinados únicamente a armamento estadounidense, no a sistemas locales.
En un comunicado tras la reunión semanal del Gabinete, este indicó que «no puede haber lagunas en la defensa nacional» y que los planes que inicialmente se preveían en el presupuesto especial anterior ahora se incluyen en el nuevo presupuesto adicional de este año.
Entre los sistemas que se adquirirán, el Gabinete mencionó un sistema de nivel medio para interceptar misiles balísticos tácticos. El Ministerio de Defensa de Taiwán había informado previamente que se trataba del misil de desarrollo local Strong Bow.
Los planes de gasto también incluyen más de 600 drones para vigilancia costera y reconocimiento, más de 40.000 drones de ataque con base en tierra y el primer lote de más de 100 pequeñas embarcaciones no tripuladas kamikaze.
«La seguridad nacional no puede esperar, el presupuesto de defensa no puede esperar y la autonomía en defensa tampoco puede esperar», declaró el Gabinete de Ministros.
Planes a largo plazo y postura del presidente
El mes pasado, el parlamento aprobó un plan de seis años para gastar en drones por valor de 240.000 millones de dólares taiwaneses (unos 7.560 millones de dólares estadounidenses), que prevé un gasto anual de 40.000 millones de dólares taiwaneses (unos 1.260 millones de dólares estadounidenses). Sin embargo, se rechazó un plan gubernamental alternativo de 210.000 millones de dólares taiwaneses (unos 6.610 millones de dólares estadounidenses).
Para el próximo año, el Gobierno propuso que el gasto total en defensa supere por primera vez los 1 billón de dólares taiwaneses (unos 31.500 millones de dólares estadounidenses). Taiwán, al igual que los aliados de Estados Unidos en Europa y otras regiones, enfrenta llamadas de Washington para aumentar el gasto en su propia defensa.
El presidente Lai Ching-te ha apoyado activamente el aumento del gasto. Rechaza las pretensiones de soberanía de Pekín, afirmando que solo el pueblo de la isla puede decidir su futuro.
Según Yahoo



