Las compañías petroleras rusas no han podido cumplir alrededor del 60% de los contratos de suministro de gasolina suscritos en la Bolsa de San Petersburgo entre mayo y septiembre, según fuentes citadas por el periódico «Kommersant».
Alrededor del 20% de los acuerdos se frustraron, finalizando en impago o cancelación. En el 39% de los contratos, las entregas se han retrasado, en algunos casos más de un mes, según los interlocutores del medio.
La mayor parte de los contratos incumplidos corresponden a «Lukoil» (46%) y «Rosneft» (28%). Precisamente sus refinerías han sido los objetivos más frecuentes de los ataques ucranianos, según una de las fuentes de los periodistas.
Prioridades de suministro y crisis de combustible
Según indicó, en estas condiciones las compañías priorizaron en primer lugar las tareas estatales, como el suministro de combustible a empresas, mientras que el abastecimiento a las gasolineras quedó «en los últimos peldaños» de la lista de prioridades.
Hasta el 21 de agosto, se registraron problemas con la gasolina en al menos 24 regiones rusas, según el recuento de «Novaia Evropa». Una nueva ola de la crisis comenzó tras otra ronda de ataques ucranianos contra refinerías rusas.
En septiembre, el déficit podría agravarse debido a las reparaciones en varias grandes refinerías rusas, como informaba «Kommersant».
Fuente: Novaya Gazeta Europe



