El Pentágono implantará un cribado obligatorio de déficit de testosterona para los militares varones de 30 años o más. Esto responde a una orden del secretario de Defensa, Pete Hegseth, emitida en las últimas semanas.
La Agencia de Salud de la Defensa de EE.UU. ha publicado una serie de recomendaciones clínicas para la realización de estas pruebas. El cribado se llevará a cabo durante los reconocimientos médicos periódicos de los militares.
Detalles del cribado y el tratamiento
Las medidas incluyen el cribado y análisis de sangre para los militares en activo y reservistas de 30 años o más. A aquellos a los que se les diagnostique hipogonadismo o niveles bajos de testosterona se les garantizará la realización de pruebas adicionales y tratamiento, incluyendo terapia de sustitución con testosterona si fuera necesaria.
En julio, Hegseth declaró que, si se recomendaba el tratamiento, «la decisión de someterse a la terapia de sustitución con testosterona quedará completamente en manos del militar». A los militares varones menores de 30 años se les ofrecerá la posibilidad de someterse a un cribado voluntario anual. Las directrices también establecen que a las militares se les preguntará sobre síntomas de desequilibrio hormonal y, si es necesario, se las derivará a pruebas adicionales.
Objetivo de la iniciativa
En un comunicado, el Departamento de Defensa de EE.UU. indicó que el objetivo de la iniciativa es «invertir en la salud de sus combatientes, mejorar su eficacia y maximizar la preparación operativa de las fuerzas».
La iniciativa de cribado se produce dos meses y medio después del anuncio de Hegseth sobre su implementación. Este lo comunicó en un vídeo publicado en redes sociales bajo el título «The High-T Department of War» —«El Departamento de Guerra con altos niveles de testosterona»—.
Según ANSA



