El jefe de la ONU exige «toda la verdad» sobre el coste climático de la inteligencia artificial (IA). «Nada más de costes ocultos. Nada más de trasladar la carga a quienes menos pueden soportarla. Es hora de decir toda la verdad», declaró António Guterres el martes, 23 de junio, durante un discurso en la Semana del Clima de Londres. Esto ocurrió en un contexto de temperaturas extremas y olas de calor que ya no parecen episódicas.
El jefe de la ONU anunció el lanzamiento de una iniciativa para la transparencia ecológica en el ámbito de la inteligencia artificial. Esta tiene como objetivo instar a los gigantes mundiales de la IA a medir y publicar la huella ecológica de sus actividades, incluyendo las emisiones de carbono, el consumo de agua y el uso de la tierra, así como comprometerse a abastecerse de energías renovables para finales de la década.
«Si la IA debe contribuir a construir un futuro mejor, debe ser honesta sobre lo que nos cuesta hoy», subrayó António Guterres durante este gran encuentro anual organizado en la capital británica.
Los centros de procesamiento de datos —almacenes de servidores que alimentan la IA y otros servicios digitales— son muy intensivos en energía. Se prevé que en 2025 consuman 448 teravatios-hora (TWh) de electricidad. Para ponerlo en perspectiva, si fueran un país, su consumo los situaría en el 11.º lugar del mundo, justo después de Francia (468 TWh), según un estudio de la ONU publicado a principios de junio.
Aceleración de las decisiones climáticas
El jefe de la ONU señaló que «las comunidades a menudo permanecen en la ignorancia sobre el impacto ecológico de las infraestructuras que se desarrollan a su alrededor», recordando que la IA «es voraz en tierra, agua y energía», aunque puede ayudar a «acelerar las decisiones climáticas».
Llamamiento global sobre el metano
Además de la propuesta para el sector tecnológico, Guterres también inició un «llamamiento global a la acción sobre el metano» —el segundo mayor factor del cambio climático después del CO2. El objetivo es alcanzar «casi cero emisiones en toda la cadena de creación de valor».
Propone una serie de objetivos sobre las fugas de metano en la industria del petróleo y el gas, y las prácticas de quema en antorcha —el proceso de quemar gas natural liberado durante la extracción de petróleo sin utilizarlo—. También desea reducir las emisiones en el sector agrícola y en los vertederos.
«Instó al sector de los combustibles fósiles a asumir su responsabilidad y hacer lo que debería haberse hecho hace mucho tiempo», insistió António Guterres, recordando que solo en 2025 se quemaron alrededor de 167.000 millones de metros cúbicos de gas, lo que equivale al consumo anual de África.
Fuente: Libération

