El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, criticó el jueves la declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su intención de excluir a Sudáfrica de la próxima cumbre del G20 en Miami, calificándola de «no estar en interés de nadie». Wadephul se dirigió a estudiantes de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo.
Describió a Sudáfrica como un «miembro insustituible del G20». Según el ministro, la relevancia del país se confirma por el hecho de que el año pasado la cumbre del G20 se celebró precisamente en Johannesburgo. Wadephul afirmó que la exclusión de Sudáfrica significaría la eliminación de una voz africana crucial y de una potencia económica y política regional. «Especialmente en un período de creciente incertidumbre económica global, necesitamos más cooperación, no menos», añadió.
A pesar de las diferencias en cuestiones geopolíticas
El presidente de Estados Unidos anunció en una publicación en redes sociales en noviembre del año pasado que Sudáfrica no sería invitada a la próxima reunión del G20. Durante su discurso, Wadephul también enfatizó el interés en desarrollar relaciones más estrechas con Sudáfrica, a pesar de las diferencias en cuestiones geopolíticas clave, incluyendo la guerra de Rusia contra Ucrania, el conflicto en Gaza y las relaciones con China. Como miembro de los BRICS, Sudáfrica mantiene tradicionalmente vínculos estrechos con Moscú y Pekín.
«En algunas cuestiones controvertidas, podemos estar en desacuerdo», dijo, añadiendo: «Y al mismo tiempo continuar cooperando. Lo principal es que compartimos los mismos principios internacionales».
Amenazas de Rusia y dependencia de China
Wadephul también declaró que Rusia «sigue representando una amenaza existencial para nuestra seguridad», lo que, según él, se confirma con el despliegue de misiles balísticos «Iskander» en Kaliningrado, que «solo necesitarían unos minutos para llegar a Berlín».
Con respecto a China, señaló que ambos países, Alemania y Sudáfrica, deben cooperar más estrechamente, ya que ambos «dependen demasiado de las cadenas de suministro que provienen de un solo país. Dependemos demasiado de un solo país como mercado más importante».
Fuente: Politico



