En el noreste de Brasil se planea la construcción de una planta de producción de hidrógeno verde, respaldada por Alemania, con una inversión de 2.200 millones de dólares. La planta se ubicará en Areia Branca, una ciudad costera del estado de Rio Grande do Norte, conocida por ser el mayor productor de sal marina de Brasil. El proyecto, denominado Morro Pintado, tiene como objetivo abrir una nueva etapa en la economía local.
El comercio de sal ha sido la base de la economía de la ciudad durante medio siglo, generando empleo para miles de personas y aportando cientos de millones de reales anualmente. La producción de hidrógeno ofrece la oportunidad de integrar una industria de exportación de alta tecnología sobre esta base, pero a una escala significativamente mayor. La empresa local Brazil Green Energy es el principal desarrollador, aunque la relevancia del proyecto proviene de las empresas alemanas involucradas. El consorcio incluye a la firma de ingeniería Siemens, ThyssenKrupp Uhde y el fabricante de equipos Andritz, y cuenta con el seguimiento del grupo ferroviario Deutsche Bahn.
La importancia del proyecto
El noreste de Brasil cuenta con algunos de los mejores índices de viento y sol del mundo, y esta energía limpia y económica es fundamental para la producción de hidrógeno sin emisiones. El hidrógeno verde se produce utilizando electricidad renovable para dividir el agua en hidrógeno y oxígeno, un proceso que genera casi cero emisiones de carbono. El principal desafío ha sido el coste, lo que ha llevado a que muy pocos de los proyectos anunciados a nivel mundial se hayan concretado.
El proyecto Morro Pintado superó un obstáculo importante al recibir una licencia preliminar de la agencia ambiental estatal Idema, el primer permiso de este tipo para una planta comercial de producción de hidrógeno en el estado. Los funcionarios presentaron el documento en una importante feria industrial en Hannover, Alemania, con el fin de atraer inversores. La primera fase está proyectada para tener una capacidad de 500 megavatios, suficiente para producir alrededor de 80.000 toneladas de hidrógeno verde al año. Además, la planta producirá amoníaco verde y carbamida, componentes clave para fertilizantes de bajo carbono.
El camino a Europa
El plan incluye una solución innovadora para el transporte de hidrógeno. Dado que el hidrógeno es difícil de transportar, el proyecto contempla su conversión en amoníaco, que es mucho más fácil de manejar, para luego cargarlo en barcos en un terminal de exportación especial en el lugar. La carga se enviará a Alemania, donde el amoníaco podrá ser convertido nuevamente en hidrógeno o utilizado directamente en la industria. Esta ruta conecta a este estado brasileño, que es menos favorecido económicamente, con la búsqueda de Europa por combustibles limpios, en un contexto de reducción del uso de gas ruso en la industria pesada.
Además, hay una lógica interna: el noreste ya produce más energía eólica y solar de la que su red puede soportar, lo que significa que en los días ventosos parte de esta electricidad se desperdicia. Convertirla en hidrógeno es una forma de preservar el valor que de otro modo se perdería.
Para los inversores
La licencia preliminar no garantiza la construcción de la planta. El consorcio aún debe recaudar fondos y tomar una decisión final sobre el proyecto, y muchos proyectos de hidrógeno en otras partes del mundo han quedado estancados en esta fase. Por lo tanto, el proyecto debe considerarse como una intención seria, pero no como algo asegurado. Sin embargo, posiciona a Rio Grande do Norte como el segundo centro de producción de hidrógeno de Brasil, después de un centro más grande que se está desarrollando en Pecém, en el estado vecino de Ceará.
Para un inversor externo, la participación de varias empresas alemanas de renombre es una señal que merece atención, evidenciando el interés de Europa por el combustible del futuro. La competencia es intensa: más de 1.000 proyectos de hidrógeno verde han sido anunciados en todo el mundo, y competidores desde Chile hasta Egipto y Namibia están persiguiendo a los mismos compradores europeos. Por lo tanto, contar con una licencia firmada y socios designados es lo que distingue a un verdadero candidato de un simple comunicado de prensa.
Fuente: The Rio Times

