Rusia intenta determinar si Donald Trump ha modificado realmente su postura respecto a la guerra en Ucrania, tras las declaraciones del presidente de Francia, Emmanuel Macron, en la cumbre del G7 de este mes, afirmó el miércoles el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov.
Macron, quien fue el anfitrión de la cumbre del G7 en la ciudad francesa de Évian-les-Bains, indicó que Trump reconoció durante las negociaciones que Rusia no busca la paz en Ucrania. Según Macron, esto representó «un verdadero cambio de enfoque» por parte de Estados Unidos.
Declaración de Trump y el optimismo cauteloso del G7
El propio Donald Trump instó a Rusia a hacer las paces con Ucrania después de haber mantenido, según sus palabras, una reunión «muy buena» con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Estos comentarios generaron un optimismo cauteloso entre los líderes del G7 sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz.
«En cuanto a Ucrania, queremos entender qué pasó en Évian», declaró Lavrov en un evento en Moscú. Añadió que «los estadounidenses aún no nos han informado sobre lo que sacaron de la cumbre en Évian o cuál será su curso de acción futuro».
El «enterrado» Espíritu de Anchorage
Lavrov también citó a Macron, quien afirmó que los acuerdos alcanzados el pasado agosto entre Trump y el presidente de Rusia, Vladímir Putin, en Anchorage, Alaska, fueron «enterrados» en Évian. Los funcionarios rusos suelen referirse al llamado «Espíritu de Anchorage», que, según analistas, representa lo que Moscú interpretó como la base para un posible acuerdo. Este acuerdo habría implicado la retirada de las tropas ucranianas del resto del territorio de Donbás, en el este de Ucrania, a cambio de que Moscú congelara las líneas del frente en otros lugares.
Fuente: The Straits Times

