El lunes, durante su visita a Londres, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se reunirá con el nuevo primer ministro, Andy Burnham, quien, según varios medios de comunicación, proporcionará a Ucrania una licencia para la producción masiva del sistema de guerra electrónica (EW) Stone Cloak.
Miles de estos transmisores, de aproximadamente 20-30 centímetros de tamaño, ya han sido entregados en Ucrania y han demostrado su eficacia en el campo de batalla. Los militares ucranianos los utilizan en drones y misiles de crucero para interferir con la defensa antiaérea rusa.
El sistema Stone Cloak es capaz de neutralizar el «haz de guiado» (ledstråle), un tipo de corredor de ondas de radio que guía a los misiles antiaéreos rusos avanzados hacia su objetivo, explica Johan Huovinen, profesor de estrategia militar en la Universidad Sueca de Defensa.
«El sistema británico crea interferencias en la etapa final del ataque. Probablemente no es muy potente, ya que solo interfiere con el haz de guiado del misil dentro de un rango de aproximadamente 50 metros», señala. En caso de una interferencia exitosa, el misil antiaéreo sale del haz de guiado y se autodestruye, elevándose y explotando en un plazo de cinco a diez segundos gracias a su mecanismo de autodestrucción integrado.
Posible respuesta de Rusia y ventajas para Gran Bretaña
Rusia podría cambiar la frecuencia del haz de guiado para evitar la neutralización de sus misiles antiaéreos; sin embargo, los sistemas de guerra electrónica británicos, según Johan Huovinen, son capaces de encontrar rápidamente la nueva frecuencia. Dado que los rusos no cuentan con sistemas láser de defensa aérea, es probable que deban depender más de la artillería antiaérea, incluyendo cañones automáticos, añadió.
El sistema Stone Cloak será integrado en varias nuevas armas, incluyendo misiles de crucero de bajo coste que los británicos están desarrollando para Ucrania dentro del proyecto Brakestop, informa The Telegraph. «Stone Cloak es un excelente ejemplo de innovación británica que ha demostrado su valor en condiciones de combate y desempeñará un papel crucial en la seguridad de ambos países», declaró Andy Burnham antes de reunirse con el líder ucraniano.
Funcionarios militares británicos informaron a The Telegraph que la transferencia de la licencia a Ucrania también fortalecerá las capacidades de defensa del Reino Unido. El ejército británico recibirá datos sobre la eficacia del sistema, que utilizarán en el desarrollo de la próxima generación de sistemas de guerra electrónica.
La importancia del precio y la eficacia
En una guerra donde los drones se utilizan casi sin interrupción, el coste de cada arma es de gran importancia. Tanto Rusia como Ucrania están invirtiendo activamente en la producción masiva de drones baratos. Aunque la instalación de cada transmisor de interferencia aumenta los costes, «si Ucrania lanza 300 drones cada dos noches, esto requiere recursos adicionales, pero al mismo tiempo puede dar un mejor resultado y aumentar la eficacia de los ataques», señala Johan Huovinen.
Durante los últimos meses, los militares ucranianos han llevado a cabo con éxito ataques de largo alcance, y muchos drones han alcanzado objetivos profundamente dentro del territorio ruso. Al mismo tiempo, una parte significativa de ellos sigue siendo derribada, por lo que el Kremlin insta a la industria de defensa a aumentar la producción de sistemas de defensa aérea. En los últimos meses, se han construido 24 nuevas torres para los sistemas «Pantsir» alrededor de Moscú, informa el sitio de noticias ucraniano Militarnyi.
Fuente: Dagens Nyheter



