La propagación de incendios forestales en Francia y España, que se han acercado peligrosamente a las ciudades de Burdeos y Madrid, parece estar disminuyendo, según las autoridades. Sin embargo, ambos países se preparan para otra ola de calor extremo esta semana, que podría avivar los incendios existentes y provocar nuevos.
La cuarta ola de calor en Francia en el 2026 se espera que comience el martes, con temperaturas que, según los pronósticos, alcanzarán los 40 grados Celsius (104 grados Fahrenheit) en los próximos días. Cuando el calor llegue a España el miércoles, se anticipa que las temperaturas sean aún más elevadas.
Evacuación masiva y prohibiciones en Francia
El martes, casi 4.000 personas fueron evacuadas de sitios turísticos en el área de Lacanau, en la región de Gironda, suroeste de Francia, lo que eleva el total de evacuados en Gironda a más de un cuarto de millón. Esta región vinícola, que incluye la ciudad histórica de Burdeos, es la más afectada por los incendios forestales en Francia.
«Estamos en un punto de fragilidad», declaró el martes Éric Brocardi, portavoz de la Federación Nacional de Bomberos de Francia, en BFMTV. Añadió que los bomberos «continuarán luchando contra este incendio, a pesar del aumento previsto de la temperatura». Las imágenes publicadas por el periódico francés Le Figaro mostraron cenizas en la playa de Lacanau. Sophie Broca, prefecta de Gironda, prohibió todos los eventos deportivos y culturales hasta el 8 de agosto.
Progreso en la lucha contra el fuego en España ante una nueva amenaza
En España, 116.000 personas han sido obligadas a abandonar sus hogares desde el inicio de los incendios, aunque algunas ya han podido regresar. En la provincia central de Toledo, se permitió a los habitantes de nueve de las once ciudades evacuadas regresar a sus hogares el martes.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó que la gente «puede sentirse un poco más tranquila» tras el progreso nocturno en la lucha contra los numerosos incendios en el país, que se concentran principalmente en el centro de España. Los bomberos también están combatiendo incendios en las provincias vecinas de Ávila y Toledo. Se han quemado alrededor de 800 kilómetros cuadrados (310 millas cuadradas) de terreno. Un evacuado español del este del país le dijo a la agencia Reuters que fue testigo de un «caos total».
Fuente: Al Jazeera



