Alberto Núñez Feijóo presentó este jueves en el Congreso su versión sobre por qué Pedro Sánchez afirma que su Gobierno no tiene pruebas contundentes de la implicación de Marruecos en la llegada masiva de personas a Ceuta. El líder del PP sostiene que el presidente del Gobierno está «bajo chantaje» por parte del Reino Alaouí, ya que este tendría información comprometida sobre el líder socialista tras el espionaje de su teléfono móvil mediante el software Pegasus.
Feijóo expuso esta versión desde la tribuna del Congreso, sin aportar pruebas que la respalden, en un intento de aumentar la presión política sobre Sánchez. «¿Qué documento, qué conversación, qué prueba había en su teléfono para que usted actuara así? ¿Por qué le tiene miedo a Marruecos? ¿Qué sabe Marruecos de usted?», preguntó Feijóo a Sánchez.
El líder del PP endureció aún más su tono contra el presidente del Gobierno, advirtiéndole de que la crisis en Ceuta podría acarrearle no solo consecuencias políticas, sino también judiciales. «Señor Sánchez, míreme», desafió Feijóo. «Usted responderá de esto ante la Justicia y ante los votantes».
El informe de la Policía Nacional reforzó la postura del PP
El líder del PP llegó al debate de este jueves respaldado por un informe hecho público el día anterior, que la Policía Nacional de España había remitido a un juez. En él se señala que las fuerzas de seguridad marroquíes dirigieron la llegada masiva de personas a Ceuta con un fin distinto al puramente migratorio.
Este informe proporcionó al Partido Popular argumentos adicionales para impulsar la tesis que ya defendía antes de su difusión: el Gobierno sabía lo que iba a ocurrir el 30 de julio y intentó ocultar el posible papel de Rabat en el incidente.
Este jueves, Feijóo insistió en esto desde la tribuna: «La conclusión era evidente desde el principio, pero en las últimas horas se supo que también quedó reflejada en informes previos y repetida en el informe policial, elaborado a petición de un juez de la Audiencia Nacional».
«Conclusión. Sí, sí, hay que decirlo aquí: la operación se inició en Marruecos, fue avalada por Marruecos, y hay indicios de que Marruecos la coordinó, y el Gobierno lo sabía, porque fue advertido», declaró el líder del PP.
Al atacar a Sánchez, Feijóo también intensificó las acusaciones directas contra Marruecos, al hablar de su posible «coordinación» de la llegada masiva de personas a Ceuta, basándose en los «indicios» que, según él, existen. Hasta ahora, el PP se había mostrado más cauto con el país vecino, pero tras el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional, remitido a la Audiencia Nacional, el partido pasó al ataque.
Al mismo tiempo, el líder del PP afirmó que busca «unas relaciones bilaterales estables y constructivas» con Rabat, pero considera que no se pueden mantener ocultando hechos o ignorando «la respuesta decidida y proporcional que un Estado soberano debe dar ante sospechas de esta gravedad». «Sobre la mesa hay un posible acto de guerra híbrida, y ante esto un presidente libre tiene que dar explicaciones y tomar decisiones», subrayó.
Feijóo amenaza a Sánchez con consecuencias judiciales
Feijóo también advirtió a Sánchez de que el PP buscará su responsabilidad no solo en el ámbito político por la crisis en Ceuta, sino también en el judicial. «Sí, la cuestión de la responsabilidad judicial se dirimirá en el marco de una causa que ya está abierta en la Audiencia Nacional y en la que mi partido ya se ha personado. Probablemente, el caso pueda llegar al Tribunal Supremo», advirtió.
Los representantes del PP han utilizado activamente en la última fase de la legislatura los problemas judiciales del Gobierno para ejercer presión política, y el líder del partido dejó claro que tiene intención de continuar con esta estrategia.
Qué haría Feijóo en lugar de Sánchez
El líder de la oposición también intentó presentarse como candidato alternativo para la Presidencia del Gobierno. Respondiendo a Sánchez, Feijóo planteó la pregunta: «¿Qué habría hecho yo?»
Declaró que no se habría ido de vacaciones; habría destituido al ministro del Interior por su incompetencia y sus mentiras; no habría expuesto al ridículo a la Guardia Civil, a la Policía Nacional y al CNI; habría acompañado al rey a Ceuta; y habría citado a la embajadora marroquí cuando esta estuviera en España, no cuando estuviera en el extranjero.
Según El País



