El número de muertos por las inundaciones devastadoras ocurridas la semana pasada en Nepal, en la frontera con China, ha aumentado a 1 204 personas. Otras 4 216 se consideran desaparecidas, según informaron las autoridades de gestión de emergencias este miércoles, 2 de septiembre.
Los medios estatales chinos reportaron otros 21 fallecidos y 541 desaparecidos en el lado tibetano, elevando el balance provisional total de víctimas de la catástrofe a 1 225 muertos y 4 757 desaparecidos. Las esperanzas de encontrar supervivientes disminuyen, pero los equipos de rescate continúan incansables en la búsqueda entre el lodo y los escombros.
«Una catástrofe impensable»
A una semana del desastre, Nepal sigue conmocionado por su magnitud. «Es una catástrofe impensable», declaró Dhruba Prasad Adhikari, subjefe de la administración del devastado y aún aislado distrito de Rasuwa. «Hay que mirar la verdad a los ojos: esta inundación supera todo lo que podíamos imaginar».
Llamamiento a una responsabilidad global
El primer ministro de 36 años, Balendra Shah, ex rapero y alcalde de Katmandú que ocupa el cargo de jefe de Gobierno desde hace solo seis meses, compareció este miércoles por primera vez ante el Parlamento para informar sobre la situación. «Se me hiela el corazón cuando escucho el llanto de las víctimas», dijo en un emotivo discurso. «Aunque nuestros cuerpos estén cansados, no es el momento de descansar. Aunque el corazón esté roto, no es el momento de sentarse y llorar».
Balendra Shah señaló el papel del calentamiento global en la catástrofe y subrayó la injusticia que sufre su país, uno de los que menos contribuyen al cambio climático. «El cambio climático es el resultado de acciones globales; la respuesta a los desastres también es una responsabilidad global», afirmó.
Fuente: Le Parisien



